Los indicadores económicos y políticos mejoran levemente este mes, como suele suceder siempre antes de períodos vacacionales. El Sentimiento del Consumidor gana seis puntos y la Evaluación de la Situación Económica de España gana un punto, mientras que la evaluación de la situación personal (medida por el Optimismo Personal) gana dos puntos, de manera que, aunque los tres indicadores mejoran respecto al mes pasado, los tres continúan significativamente por debajo del nivel de equilibrio, entre 5 y 19 puntos por debajo, siendo la Evaluación de la Situación Económica de España el indicador más negativo de los tres. Los indicadores de ahorro también aumentan levemente este mes, un punto la Propensión al Ahorro y tres puntos porcentuales la Proporción de Ahorradores, lo que no supone ningún cambio realmente significativo respecto al pasado mes de noviembre. Tampoco varían significativamente los indicadores sociales (Satisfacción con la Vida, práctica religiosa y post-materialismo, que se mantienen en valores similares a los de meses precedentes). En cuanto a los indicadores políticos, disminuye tres puntos la Satisfacción con el funcionamiento de la Democracia y cuatro puntos la Satisfacción con el Gobierno de la Nación, de manera que este último vuelve a alcanzar su nivel más bajo desde las elecciones de 2004, 109 en una escala de 0 a 200 cuando su valor en mayo de 2004 fue de 152 (Véase el Gráfico del Mes). El auto-posicionamiento ideológico y el sentimiento nacionalista se mantienen en sus niveles habituales, entre el centro y el centro izquierda, y con mayoría que se sienten tan españoles como valencianos, gallegos, etc., respectivamente. La Satisfacción con la pertenencia de España a la Unión Europea continúa también siendo alta, el tercer valor más alto de los últimos doce meses. Y el índice de exposición a la información se sitúa nuevamente por debajo del nivel de equilibrio este mes, hasta el punto de ser el segundo valor más bajo de los últimos doce meses. En lo que respecta a la imagen de instituciones, el ranking de este mes es el siguiente: Los médicos (7,2 puntos en una escala de 0 a 10), los catedráticos de Universidad (6,8 puntos), La Corona (6,0 puntos), las Fuerzas Armadas (5,8), los militares (5,7), los jueces (5,4), los diplomáticos (5,3), los funcionarios (5,1), los Bancos (4,9), el Gobierno de la Nación (4,5) y los políticos (3,9 puntos en una escala de 0 a 10 puntos). En el ranking de personajes públicos Felipe González recibe este mes la valoración más alta (4,9 puntos en una escala de 0 a 10 puntos), que sigue superando a José Luis Rodríguez Zapatero (4,6 puntos). Con la excepción de Alberto Ruiz Gallardón (4,2 puntos), todos los demás líderes reciben este mes puntuaciones inferiores a los 4 puntos: Miguel Sebastián (3,8), Rafael Simancas y Esperanza Aguirre (3,7 en ambos casos), Gaspar Llamazares y Mercedes Cabrera (3,6 en ambos casos), Mariano Rajoy (3,5), José Mª Aznar (3,2) y Angel Acebes (3,0 puntos en una escala de 0 a 10 puntos). En resumen, los indicadores económicos mejoran levemente este mes, aunque todos ellos continúan por debajo del nivel de equilibrio (como es ya habitual desde hace más de un año), pero los indicadores políticos siguen empeorando. La peor valoración de los aspectos políticos redunda una vez más en la estimación de voto, en el sentido de que la diferencia entre el voto estimado para el PSOE y el estimado para el PP se reduce este mes a 3,5 puntos porcentuales, cuatro décimas menos que el mes pasado y tres décimas menos que en las elecciones de 2004. La reducción de la diferencia coincide otra vez con un leve incremento de la abstención estimada, un 25% este mes, que es seis décimas más que en noviembre y 16 décimas más que en las pasadas elecciones de 2004. Esta nueva relación negativa entre la diferencia en la estimación de voto de los dos partidos principales y la abstención estimada confirma una vez más lo que se ha dicho en numerosos informes, que la abstención favorece al PP y la participación favorece al PSOE.
Actuaciones y medidas recientes del Gobierno
Se ha preguntado por el grado en que los entrevistados se sienten satisfechos o insatisfechos con la forma en que el Gobierno está resolviendo un conjunto de problemas, lo que ha permitido comprobar que solo se observa un cierto equilibrio entre satisfechos e insatisfechos (con un muy leve predominio de los primeros sobre los segundos) respecto a como está resolviendo el Gobierno el problema de la enseñanza del castellano en Cataluña y País Vasco. También se observa un cierto equilibrio (pero con ligero predominio de los insatisfechos) respecto a las investigaciones sobre el 11-M y respecto a las negociaciones con Batasuna y la ETA. La insatisfacción es más clara e intensa respecto a cómo está resolviendo el Gobierno los problemas de la violencia de género, la corrupción urbanística, el consumo de drogas entre los jóvenes y la violencia en las escuelas, y es casi unánime respecto al precio de la vivienda.
Negociaciones con Batasuna y ETA
Teniendo en cuenta que se aproximaba (a finales de diciembre) el plazo dado por la ETA para llegar a algún tipo de acuerdo con el Gobierno a raíz de su declaración de tregua, se preguntó qué debería hacer el Gobierno en estas circunstancias. Algo más de la mitad de los entrevistados afirma que el Gobierno debería “mantener abiertos los contactos y conversaciones pero sin acceder a ninguna de las peticiones de Batasuna y ETA hasta que cese totalmente la violencia”, pero una cuarta parte opina que el Gobierno debería “romper totalmente las conversaciones y negociaciones y volver a la política de acabar con la ETA mediante las actuaciones policiales y de los Tribunales de Justicia”. Por el contrario, solo un 9% sería partidario de “acceder a algunas de las peticiones de Batasuna y ETA para evitar romper los contactos y negociaciones”.
Medidas contra la violencia
Durante el último año se han multiplicado las denuncias e informaciones sobre la violencia en las escuelas. La opinión pública se manifiesta claramente a favor de reprimir y evitar estas formas de violencia, como lo demuestra el hecho de que una inmensa mayoría de los entrevistados se muestre de acuerdo con “poner sanciones ejemplares a los alumnos violentos”(84%), con “expulsar de su colegio a los alumnos con violencia reiterada”(78%), con “permitir a los profesores que ejerzan su autoridad sin temor a ser expedientados” (70%) y con “dar menos protagonismo en los medios de comunicación a la violencia en las escuelas, para evitar el “efecto” imitación entre los alumnos violentos” (69%). Una segunda forma de violencia que ocupa las informaciones desde hace más tiempo es la relativo a la violencia doméstica contra las mujeres. Recientemente un miembro del Gobierno ha afirmado que las mujeres maltratadas son en parte culpables de que no disminuya la violencia hacia ellas porque no hacen caso de los consejos que la Administración da a través de sus campañas informativas, pero la opinión pública no parece compartir esa opinión, puesto que una abrumadora mayoría afirma estar en desacuerdo con ella. Finalmente, y en relación con la opinión que tienen los ciudadanos respecto a las relaciones de la Justicia con los delincuentes, se observa una opinión mayoritariamente de acuerdo con la afirmación de que “la Justicia se preocupa cada vez más por proteger los derechos de quienes cometen delitos que por ayudar a las víctimas de esos delitos”, una opinión ciertamente preocupante.
Organización territorial del Estado
Son ya nueve los sondeos mensuales en los que se ha incluido la misma pregunta, con resultados muy similares, que muestran una opinión mayoritaria, generalmente muy cercana al 50% de los entrevistados, que afirman estar a favor de que “todo siga como ahora” (49% este mes). Esta proporción solo fue algo inferior en noviembre de 1996 (35%) y algo mayor en octubre de 1998 (62%), pero siempre ha sido la opinión mayoritaria. Debe subrayarse, sin embargo, que la opinión favorable a que “el Gobierno de la Nación recupere algunas competencias ya traspasadas a las Comunidades Autónomas” disminuyó desde un 13% en 1996 hasta un 6% en febrero de 2006, pero ha aumentado al 11% en los dos últimos estudios en los que se ha incluido la pregunta, mayo y diciembre de 2006, lo que podría interpretarse como una consecuencia de los debates públicos sobre el nuevo estatuto para Cataluña y la situación en el País Vasco. Por el contrario, las opiniones a favor de una mayor descentralización que la proporcionada por el actual sistema autonómico han disminuido a lo largo del tiempo. En efecto, la opinión favorable a una Administración Única ha disminuido desde un 20% en 1996 hasta un 11% en este sondeo. De igual manera, la opinión favorable al establecimiento de un estado federal ha disminuido desde un 11% en 1996 hasta un 8% ahora en diciembre. Y la opinión favorable a que las Comunidades que lo deseen puedan declararse estados independientes, separados de España, ha caído desde un 6% en 1996 hasta un 3% en el sondeo de este mes. En resumen, los españoles parecen satisfechos con el actual sistema autonómico, y de reformar algo parecen más inclinados a que el Gobierno de la Nación recupere algunas competencias que a que las Comunidades Autónomas amplíen las suyas.
La Compra de Empresas Españolas por Grupos Extranjeros
Las diferentes OPA’s sobre ENDESA han llevado a la opinión pública a plantearse la conveniencia o inconveniencia de que determinadas empresas españolas puedan ser compradas por empresas o grupos financieros no españoles. Concretamente, se ha preguntado este mes por la empresa española que le gustaría menos al entrevistado que fuese comprada por una empresa o grupo extranjero, y por la empresa que le importaría menos que fuese comprada por algún grupo extranjero. En ambos casos alrededor de dos tercios de los entrevistados no contestó a la pregunta o bien no mencionó ninguna empresa española susceptible de ser comprada. Por razones obvias se omitió mencionar entre las empresas españolas a ENDESA. Las empresas que se indicaron a los entrevistados para que contestaran a ambas preguntas fueron las siguientes: Repsol, SCH, Iberia, Telefónica, BBVA y El Corte Inglés. Y el resultado, teniendo en cuenta que solo uno de cada tres entrevistados contestó ambas preguntas, fue que Repsol y Telefónica son las empresas que menos les gustaría a los españoles que fuesen compradas por grupos extranjeros (citadas por el 11% y el 9% respectivamente). Un 10% de los entrevistados, por el contrario, afirma que no le importaría que El Corte Inglés fuese adquirido por un grupo extranjero, siendo por tanto la empresa española más citada en este caso.
Admisión de Turquía a la Unión Europea
El debate público surgido en la clase política europea sobre la admisión de Turquía como miembro de la Unión Europea parece haber saltado a la opinión pública. Hasta entonces la opinión pública española se había mostrado bastante favorable a su admisión. Sin embargo, la discusión pública parece haber modificado en parte esta opinión, de manera que en este sondeo de diciembre las opiniones a favor y en contra de su admisión parecen muy equilibradas, con un 30% a favor y un 27% en contra. Las razones principales que dan los entrevistados que están en contra de la admisión de Turquía como miembro de la Unión Europea son principalmente razones religiosas (33%), porque no respetan los derechos humanos (25%), o por sus indicadores económicos (11%), aunque menos del 10% en cada caso mencionan también que tienen una población muy grande y con mucho poder, que mantienen la pena de muerte, y que los militares tienen mucho poder.